Mostrando entradas con la etiqueta cuentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuentos. Mostrar todas las entradas

25 mar 2015

El último cuento del abuelo

Hace mucho tiempo, cuando las ranas tenían pelo y las ballenas bailaban seguidillas, había un lobo solitario. A este lobo le echaron de la manada cuando cumplió los 2 años. No se sabe porqué pero desde ese momento lleva sobreviviendo a base de lo que cazaba y de lo que dormía cuando no cazaba o comía.
Un día llegó al límite de un bosque encontró un corral lleno de ovejas. Le entró mucha hambre pero se contuvo porque luego sería perseguido por los humanos y eso no era bueno ya que si o si te encontraban. Estuvo varios días cerca del corral, al principio las ovejas se asustaban y se apartaban pero poco a poco se tranquilizaron y volvieron a la vida normal. Un buen día se acercó un cordero a hablar con el lobo:
-¿Por qué estás aquí todos los días?
-Porque no tengo otra cosa que hacer – le contestó el lobo de mala manera ya que le había despertado.
-Pues estas perdiendo el tiempo, podrías estar con los hombres ganándote su amistad.
-No, me dan miedo aunque no me hagan nada.
Después de esta conversación, cada vez un mayor número de ovejas se acercaban a hablar con él. Así acabó contándoles hazañas a los corderos y a su vez las ovejas le contaban al lobo todo lo que veían del hombre y le intentaban convencer para que se fuera con él.
Cierto día de tormenta cayó un rayo cerca de su cubil, al principio no se asustó hasta que empezó a sentir el aire enrarecido, salió fuera y vio un incendio que avanzaba hacia él.
Retrocedió hasta el corral pero cuando iba a seguir huyendo se encontró con el poblado de los hombres. Al final se quedó atrapado, al lado del corral, por un lado el fuego y por otro a los hombres. De repente escuchó a una oveja que le decía que saltara al corral. Hizo lo que la oveja le dijo y nada mas entrar, los hombres salían de sus casas para liberar a las ovejas. Las ovejas tenían un plan, las dos más grandes se colocaron a los lados del lobo y así se mantuvieron hasta que perdieron de vista a los hombres. Después de darle las gracias a las ovejas se fue a la montaña.
Se cuenta que durante muchos años este pueblo no tuvo problemas con los lobos y cuando alguna oveja desaparecía enseguida, no se sabe cómo, volvía de nuevo al redil.

-Y por eso te digo, nieto, que no todas las personas son iguales y que si haces favores a alguien lo más probable es que te devuelva el favor- dijo el abuelo.
-Abu, me puedes contar algún cuento más por favor-dijo el nieto
-No, no puedo, no me queda ninguno más.


FIN

17 feb 2013

Ratón de cocina

Ya tenía el circuito terminado y lo iba a probar, me monté en la pastilla de mantequilla y fui deslizándome por las cucharas, tenedores, unas cosas que cortan, otras que te dan golpes y te dejan K.O., y por último sobre una cosa muy extraña en la que los dos-patas metían una rebanada de pan y al cabo de un rato salía disparada pan tostado.
Había decidido que esa noche la iba a probar.
Pasé por la rebanada d pan con la mantequilla, salté de la mantequilla y empujé la rebanada a esa cosa. En ese momento aparecieron 2 pares de ojos brillantes y me fui corriendo por el circuito hacia arriba. Kina, la gata vino a por mí. Las cucharas y demás trastos cayeron estrepitosamente al suelo, de repente sentí cosquillas y me empecé a reír, me di la vuelta y  vi a Theon , el otro gato que había en la casa, me asusté tanto que ni se si había cagado o no del puro miedo que pasé, me maldije por no haber echo un circuito mas endeble porque venían hacia mí, los gatos, uno por cada lado y me agaché cosa que me salvó la vida ya que los gatos chocaron y mi circuito al no aguantar tanto peso cayó al suelo, gatos y ratón juntos. Yo caí encima de un gato, no recuerdo quien era, y salí corriendo, los gatos venían hacia mí pero de repente vi una tostada que daba en los morros a los gatos se fueron con el rabo entre las piernas. Me comí la tostada y me limpié las magulladuras y creo recordar que he sido el único ratón que ha escapado de los gatos sin una herida y así se acaba la historia.


                                  
                                     FIN

22 mar 2012

LA CAIDA DEL EJÉRCITO NEGRO

Érase una vez un vagabundo llamado Ecor. Vivía en una buhardilla de un piso abandonado a las afueras de la ciudad Norbeon en el centro de Carad una isla enorme. El edificio estaba abandonado porque estaba lejos del viejo acueducto. Ecor para buscar agua siempre usaba la técnica de los zahoríes. Un día en el que escaseaba la comida en toda la ciudad, porque era invierno, llegó un grupo de 5 hombres armados y encapuchados. Ecor alarmado cogió el arco, su única arma, y se puso en guardia pero para su suerte siguieron hacia delante, a la ciudad. Al día siguiente, de madrugada, vio en la gran llanura una tropa de unos 100 mil hombres. Ecor enseguida cogió todas las cosas necesarias y las depositó en un “mantel” luego lo ató por los extremos y lo sujetó a un gordo y largo palo. También cogió el arco y el carcaj y se fue al bosque a una casa del árbol que construyó cuando la casa en la que vivía estaba ocupada. Cogió comida de su “almacén”  y se quedó allí esperando a que pasara el ejército. Cuando los primeros estandartes se asomaron por el extremo del bosque, sonaron los cuernos de alarma y como Ecor no se lo esperaba casi se cae del árbol. Vio por un instante a una criatura feísima  con la nariz achatada, un solo ojo, una boca llena de dientes, una lengua largísima y unos cuernos enormes. El resto del cuerpo de la criatura era como el de un oso. Cuando hubo pasado el resto del ejército bajó lo más silenciosamente posible. Cuando bajó se encontró cara a cara con un viejo canoso con una gran barba blanca y de la misma estatura que él.
-¿Qué haces aquí y quién eres?- dijo el anciano.
- Escapar del ejército y soy Ecor- le respondió Ecor.
-Bueno, te estarás preguntando quien soy ¿no? Yo soy un zahorí que voy detrás del ejército negro.-Le dijo el zahorí. Ecor le preguntó:
-¿Qué es el ejército negro?-
-Claramente un ejército. Su rey vive fuera de esta isla. Sur rey es un avaricioso y quiere todo el mundo para él- Le respondió el zahorí. Ecor volvió al tejado de su cabaña y divisó al ejército negro asediando Norbeon. También vio a una caballería de unos 10 hombres que venían en dirección a su cabaña. Se lo comunico al zahorí que, inmediatamente, subió a la cabaña. Ecor cogió su arco con una flecha y apuntó donde saldrían los hombres. El no era muy bueno en el tiro con arco pero con las 20 flechas que lanzó 10 dieron en el blanco, las demás se clavaron en árboles cercanos. Recogió sus flechas, las armaduras y las armas de los caballeros. Consiguió coger dos caballos, los demás escaparon.
- Buen trabajo Ecor-dijo el zahorí.
-¿Nos ponemos las armaduras y nos armamos para ir a la defensa de “mi” ciudad? Yo creo que es lo más apropiado –le preguntó Ecor. El zahorí asintió con la cabeza y en silencio se pusieron las armaduras y las armas. Por la noche envolvieron su equipamiento en tela para que al pasar no hicieran ruido. Cuando llegaron a las murallas se pusieron a hacer una trampa. A la llegada del alba escalaron la muralla y como parecían del ejército negro tuvieron que ponerse encima la ropa que llevaban normalmente. Terminaron justo a tiempo pues los guerreros del ejército negro empezaron a atacar. Muchos de ellos cayeron en las trampas pero todavía muchos llegaron a las murallas. Ecor mató a muchos con las flechas pero se le acabaron las flechas. Mató con la espada a unos cuantos hasta que se encontró cara a cara con el rey. Ecor recibió muchas heridas la mitad graves pero consiguió matar al rey. El ejército negro se dispersó y se atacaron unos a otros. Al final el reinado del rey oscuro se acabo todo gracias a Ecor.


FIN